Un poco de sabiduríaRelatos del Talmud para la vida diaria
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119 · 12 viñetas

Donde antes había sombra

En la plaza sin su árbol, Jin y Ara se sientan en el banco de siempre. Alguien del barrio les escribe.

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Unos días antes lo habían talado por seguridad. El banco que estaba debajo seguía allí.
Narración

Jin y Ara pasaron por la plaza donde antes crecía un árbol viejo.

Unos días antes lo habían talado por seguridad. El banco que estaba debajo seguía allí.

Ara se detuvo junto al banco, que ahora estaba al sol. Jin se paró a su lado.
Ara

¿Desde aquí siempre se veía tanto cielo?

Ara se detuvo junto al banco, que ahora estaba al sol. Jin se paró a su lado.

El sol daba de lleno en los círculos de la madera.
Narración

Donde antes caía la sombra, se veían los anillos del tocón.

El sol daba de lleno en los círculos de la madera.

La luz se movía entre las hojas. Jin y Ara también habían charlado muchas veces allí.
Narración

Antes, si veían a alguien sentado al pasar, solían sentarse un rato a su lado.

La luz se movía entre las hojas. Jin y Ara también habían charlado muchas veces allí.

Se sentaron en el banco, dejando un poco de espacio entre los dos.
Jin

¿Nos sentamos un momento?

Se sentaron en el banco, dejando un poco de espacio entre los dos.

Ara señaló el lugar donde había estado el árbol. Jin la escuchó hasta el final.
Ara

Echo de menos la sombra. Y me gustaba encontrarme con alguien sin haber quedado.

Ara señaló el lugar donde había estado el árbol. Jin la escuchó hasta el final.

Jin miró un momento el teléfono y volvió la vista hacia Ara.
Jin

Me acaba de escribir alguien del barrio con quien solíamos coincidir aquí.

Jin miró un momento el teléfono y volvió la vista hacia Ara.

Ara bajó la vista hacia sus rodillas y se tomó un momento antes de responder.
Jin

Nos propone sentarnos un rato el sábado en el banco al final del callejón. ¿Qué te parece?

Ara bajó la vista hacia sus rodillas y se tomó un momento antes de responder.

Jin la escuchó y asintió despacio.
Ara

Con diez minutos está bien. Creo que allí también me acordaré de este sitio.

Jin la escuchó y asintió despacio.

Jin envió una respuesta breve.
Jin

Entonces le digo que podemos sentarnos unos diez minutos.

Jin envió una respuesta breve.

Jin dejó el teléfono y siguió sentado.
Ara

¿Nos quedamos aquí un poco más hoy?

Jin dejó el teléfono y siguió sentado.

Atrás quedaron el tocón bajo y el banco en el que se habían quedado un poco más.
Narración

Unos minutos después se levantaron y caminaron juntos hacia el callejón.

Atrás quedaron el tocón bajo y el banco en el que se habían quedado un poco más.

Una idea del Talmud

Al ver cumplida la profecía de la ruina de Sion, Akiva dijo que podía confiar en que la gente volvería a sentarse en las calles de Jerusalén. Los sabios le dijeron que sus palabras los habían consolado.

La idea de la fuente, expresada con nuestras palabras · No es una cita literal

Makkot 24b:2–4 · Leer la fuente ↗

Una lección para hoy

Ara echaba de menos la sombra y los encuentros casuales con la gente del barrio. Jin la escuchó antes de contarle que les habían propuesto sentarse un rato en otro banco. Ara decidió cuánto tiempo quería estar. Ese día, los dos se quedaron un poco más en el banco de siempre. Podemos darle espacio a lo que echamos de menos y, al mismo tiempo, hacer un pequeño plan juntos.

Interpretación moderna para esta historia

Una pregunta para llevarte

Si echas de menos un lugar que ha cambiado, ¿qué te gustaría contarle a quien está a tu lado?

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Sobre la fuente y esta adaptación

En Makot 24b:2–4, después de la destrucción del Templo, unos sabios llegan a Jerusalén y lloran al ver salir un zorro de donde estaba el Santo de los Santos. Akiva observa que Isaías 8:2 cita a Urías y Zacarías como testigos, aunque vivieron en épocas distintas. Según la tradición rabínica, lee las palabras sobre Sion arada como un campo como profecía de Urías (Miqueas 3:12) y las enlaza con el anuncio de Zacarías de que habrá personas mayores sentadas otra vez en las calles de Jerusalén (Zacarías 8:4). Para Akiva, el cumplimiento de la primera le da razones para confiar en la segunda. Los sabios le dicen que han hallado consuelo. La frase de sabiduría parafrasea el apartado 4. Jin, Ara, el árbol y el banco, la invitación y los diálogos son ficción moderna creada con ayuda de IA. El mensaje solo propone sentarse un rato en otro banco.

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